Hace siete años
// April 13th, 2010 // 2 Comments » // seattle
Recuerdo que aquel día, el 40 estaba lleno de gente parloteando; aquella mañana yo era todo nervios, ni desayuné porque no me entraba nada… era el primer día de universidad.
Sólo había hecho aquel trayecto una vez y como no tenía una idea clara de lo que se tardaba en llegar al campus, llegué a la Facultad pronto, un rato largo antes de que empezara la primera clase.
El hall estaba lleno de grupitos, lo que hizo que me pusiera aún más nervioso; no conocer a nadie en el primer día de universidad es normal pero yo no dejaba de pensar ¿seré el único que ha llegado sólo?
Me puse a leer folletos de una columna, para hacer tiempo… y entonces, alguien se me acercó. Hola, ¿estás sólo? -me dijo- Hola, sí… -me puse rojo seguro- ¡Pues ya no estamos sólos! -fue su respuesta, sonriente-.
Con la mitad de nervios olvidados, nos acercamos a alguien más que vimos sólo y repetimos el proceso; así conseguimos montar un grupito de amigos con el que acabé sentándome durante toda la carrera y compartiendo momentos geniales.
Recuerdo pensar volviendo a casa que había tenido mucha suerte de que aquel chico hubiera tenido la iniciativa de acercarse sin conocerme… era el primer amigo que hacía en la universidad, y eso no se olvida.
Hoy, casi siete años después, ambos hemos cruzado el Atlántico, vivimos en Redmond y trabajamos para Microsoft. Maravillosas casualidades…
¡Bienvenido Pablo!






