Comprar un coche en USA
// October 26th, 2009 // seattle
Hoy que es mi cumpleaños (24 añitos, ¡bieeen!) ha resultado ser uno de los días que más horas he pasado en Microsoft, ¡y aún así ha sido un día genial! Así que ahora, antes de irme de cena cumpleañera, os voy a contar una de las últimas aventuras vividas.
El área de Seattle es una zona montañosa pero costera (y con lagos alrededor) y el servicio público de transporte es bastante deficiente cuando se trata de conectar el centro con las poblaciones cercanas (como Redmond, que es donde vivo).
Moverse por Seattle en transporte público no es ninguna locura, pero cuando se trata de salir de la ciudad y llegar a Redmond, Bellevue o Renton, las cosas se complican; sin coche, llegar a algunos sitios en transporte público puede ser hasta imposible.
La situación anterior me ha llevado a comprarme un coche, que aunque no es estrictamente necesario, da mucha libertad a la hora de desplazarse y viajar a voluntad, hasta para ir de la oficina a casa. Ahora bien, comprar un coche en USA es toda una experiencia, algo que puede resultar hasta agobiante por la forma que llevan este tipo de negocios aquí.
El primer punto a tener en cuenta es que el precio del coche no es fijo, y todos los concesionarios están predispuestos a regatear… tanto que aunque les digas que no estás interesado, te salen con un “¿es por el precio? ¿cuánto estarías dispuesto a pagar?“.
El segundo punto (y el peor para mí) es que los concesionarios son muy muy MUY pesados. Basta que consigan tu email o número de teléfono y que vean algo de interés en ti… entonces estás perdido. Te van a perseguir hasta que les digas que ya tienes un coche.
Microsoft, que ofrece todo tipo de ayudas a los nuevos empleados, me conectó con un servicio que te evita estos malos tragos con los concesionarios… pero yo que quería “vidilla” en el asunto, me puse en contacto con tres concesionarios al mismo tiempo, preguntando precios y disponibilidad… error y horror.
Hasta llegué a hacer una conducción de prueba pensando que así se calmarían un poco, pero fue incluso peor. Recuerdo aquella tarde: acorralado por el gerente, y despejando todas las ofertas que me hacía y todos los argumentos con los que intentaba que comprara el coche allí mismo.
Al ver el panorama, desistí y me dejé arropar por el servicio del que os he hablado antes… en poco más de dos semanas tenía el coche que yo quería, con el color que más me gustaba, con extras tecnológicos y con un precio que yo no había conseguido encontrar.
¿Lo mejor? Que me trajeron el coche, ya a mi nombre, a la puerta de mi casa y yo sólo tuve que firmar. No concesionarios, no agobios, simple, rápido y más barato. ¿Lo peor? Que todavía hoy recibo llamadas de aquel pesado del concesionario… pobre hombre.




O sea, que es como las películas, con esos tipos extraños de los concesionarios, ¿no?Me acuerdo de ese capítulo de 'El principe de Bel-Air' con Will Smith haciendo de súper-vendedor de coches.
¿Qué usaste? ¿A Heidi la amazing autowoman?
That is America! Well, not America
That's USA!
Yo me lo imagino como algo así: http://www.youtube.com/watch?v=7b5CKSqlz60 (Sergio no te pierdas el video xD)
Venga va, si a tí te gusta regatear Iván
. Ale, otra vez ya sabes…
Que grande el video del ginecólogo!!! Si es que me los imaginos a todos asi, unos frikis de cuidado.
Mola el video del venedor. Què loco! En tal de vendre el que siga menester
Jajajajaja! Qué mal estáis…
Sí me gusta regatear pero no que me persigan!Galo, efectivamente… bendita mujer! vale la pena la diferencia!
Muchísimas felicidades. Por el cumple y el Prius.
Muchas gracias!