Entrevista final de Microsoft en Seattle #2
// June 27th, 2009 // seattle
Siento haber tardado tanto en retomar la historia de la entrevista final de Microsoft en USA; diversos acontecimientos me bloquearon y me impidieron continuar; tras cenar anoche con Elena y revivir toda la experiencia, me he decidido a terminar esta serie de posts.
El segundo día en Seattle fue un día de relajación; mientras Ximo trabajaba, Elena y yo nos acercamos al Hilton que Microsoft había reservado en mi nombre para echar un vistazo y conseguimos anular la noche anterior. La habitación era una pasada, pero yo seguía prefiriendo mil veces más estar en casa de mis amigos.
Al llegar la hora de la comida, nos acercamos a Microsoft y estuvimos comiendo con Ximo… recuerdo que al entrar en las instalaciones y verlas llenas de gente (la noche anterior no había casi nadie), me impresionó mucho verme entre ellos, creo que hasta me puse rojo (cosa muy común en mí).
Me abrumé al pensar lo cerca que estaba de conseguir EL sueño pero me repetía a mí mismo que no repitiera el mismo fallo que en París: pensar que el futuro estaba en juego; ese pensamiento puede arruinar la templanza a cualquiera y sustituirlo por un “tú no tienes nada que perder, así que pásatelo genial y disfruta“, fue sin duda la clave del éxito.
La tarde la pasé paseando con Elena mientras destripábamos cualquier nerviosismo de cara a la entrevista del día siguiente. Sigo pensando que gracias a aquella tranquilizadora tarde, pude afrontar con aún más alegría y emoción el día siguiente… creo que estudiar el día de antes hubiera sido un error y la experiencia lo confirma.
El día pasó tan rápido como leéis este post: tuvimos tiempo a hacerme la foto de rigor ante el logo de Microsoft y explorar el museo y la tienda de Microsoft para turistas, justo antes de volver a casa para cenar los tres juntos.
¿Qué mejor para acabar la noche previa a una entrevista con Microsoft que ver el primer capítulo de la nueva temporada de Lost? Con una manta por encima y un poco de chocolate, nos hundimos en el sofá y exprimimos las últimas horas del día.
Aunque parezca mentira, no estaba nervioso en absoluto; de hecho, no pensaba en la entrevista, si no en lo mucho que me gustaría que un día como aquel pudiera ser parte de mi vida diaria.





ya hasta te sincronizas las notas de facebook con el blog… si es que eres todo un chico 2.0!
Aunque resulte raro, yo aún no me he hecho la foto de rigor xD
Dices bien… “aún” no te la has hecho. ;P